Pintar cuadros mientras tomas vino: la tendencia del art and wine

Pintar cuadros mientras tomas vino: la tendencia del art and wine

¿Te imaginas pasar una tarde en Barcelona pintando un cuadro mientras disfrutas de una copa de buen vino? Esta combinación de creatividad y relax se ha convertido en una de las experiencias más buscadas por mujeres que quieren desconectar del día a día sin renunciar a un plan divertido y diferente. En GirlsBarcelona.cat hemos probado varias sesiones de art and wine y, la verdad, es una de esas tendencias que enganchan desde el primer trazo.

La idea es sencilla pero poderosa: en lugar de ir a una clase de pintura tradicional o a un bar cualquiera, juntas ambas cosas en un ambiente relajado y social. Muchas de vosotras nos habéis preguntado dónde hacer esto en la ciudad, cómo funciona exactamente y si realmente merece la pena. Por eso hemos preparado este artículo con todos los detalles que necesitas para decidir si este es el plan que estabais buscando.

Índice

Qué es exactamente el art and wine

El art and wine consiste en una sesión guiada de pintura en la que, al mismo tiempo, vas probando diferentes vinos. Normalmente dura entre dos y tres horas y está pensada para que no haga falta tener experiencia previa. Un monitor o monitora te va explicando cómo realizar el cuadro paso a paso, mientras tú vas bebiendo y charlando con el resto de participantes.

Lo que diferencia esta actividad de una clase normal de pintura es el ambiente. No hay presión por conseguir un resultado perfecto. El vino ayuda a que te relajes, que las ideas fluyan mejor y que el ambiente sea mucho más distendido. En Barcelona esta fórmula ha calado especialmente porque combina dos cosas que muchas mujeres valoramos: la oportunidad de crear algo con las manos y el placer de compartir un buen vino en buena compañía.

Nosotras lo hemos vivido en varias ocasiones y siempre hay un momento en el que te das cuenta de que ya no estás pensando en el trabajo ni en las mil cosas que tienes pendientes. Simplemente estás ahí, con el pincel en la mano y la copa cerca, disfrutando del proceso.

Por qué se ha puesto de moda entre las mujeres de Barcelona

Barcelona tiene un ritmo muy particular. Muchas de nosotras vivimos con agendas llenas, entre trabajo, gimnasio, quedadas y responsabilidades. En ese contexto, encontrar un plan que sea a la vez creativo, social y relajante resulta muy atractivo. El art and wine encaja perfectamente porque no requiere preparación previa ni habilidades especiales.

Otro factor importante es que se trata de una actividad inclusiva. No importa si nunca has cogido un pincel en tu vida. El monitor está ahí para guiarte y el objetivo no es exponer el cuadro en una galería, sino pasar un buen rato. Esto hace que sea ideal para grupos de amigas, para una cita diferente o incluso para ir sola y conocer gente nueva.

Además, en los últimos años ha crecido mucho el interés por experiencias que combinen bienestar y ocio. Muchas mujeres buscan planes que les permitan desconectar de verdad, no solo salir a tomar algo. Pintar mientras tomas vino ofrece esa mezcla de mindfulness y socialización que resulta muy completa.

Beneficios emocionales y sociales que aporta

Uno de los beneficios más claros es la reducción del estrés. El acto de pintar requiere concentración, pero al mismo tiempo es una actividad manual que permite desconectar de la mente racional. Añadir el vino en moderación potencia esa sensación de relajación sin llegar a emborracharte.

Desde el punto de vista social, estas sesiones suelen reunir a personas que no se conocen entre sí. Eso favorece las conversaciones espontáneas. Hemos visto grupos de amigas que llegan juntas y terminan hablando con otras mesas, creando un ambiente muy agradable. Para quien va sola, también es una forma segura y cómoda de conocer gente nueva sin la presión de una app de citas o un evento masivo.

Creativamente también tiene su valor. Aunque no te conviertas en artista profesional, el hecho de terminar con un cuadro que has hecho tú misma genera una sensación de logro. Muchas participantes nos han comentado que se llevan el cuadro a casa y lo colocan en algún sitio visible, recordando la tarde que pasaron.

Otro aspecto que valoramos mucho es que se trata de una actividad que puedes adaptar a diferentes momentos. Hay sesiones más relajadas para el atardecer, otras con música en vivo, e incluso algunas temáticas como pintar paisajes de Barcelona o retratos.

Mejores lugares para art and wine en Barcelona

En Barcelona hay varios sitios que ofrecen este tipo de experiencias de forma habitual. Uno de los más conocidos está en el barrio de Gràcia, donde el ambiente es más bohemio y el local suele tener terraza. Las sesiones suelen ser por la tarde-noche y el vino que sirven es de calidad media-alta.

Otro lugar interesante se encuentra cerca del Born. Allí el local es más moderno y las sesiones suelen tener un toque más artístico. El monitor suele ser alguien con formación en bellas artes y las explicaciones son muy detalladas sin llegar a ser pesadas.

En el Eixample también hay opciones. Algunos locales combinan el art and wine con pequeñas catas de quesos o embutidos, lo que lo convierte en un plan más completo. El ambiente aquí suele ser algo más elegante, ideal si buscas algo un poco más especial.

Nosotras recomendamos mirar bien las reseñas recientes antes de reservar, porque la calidad del monitor y del vino puede variar bastante entre un sitio y otro. También es importante comprobar el aforo. Las sesiones más íntimas, con menos de quince personas, suelen ser más agradables.

Cómo funciona una sesión paso a paso

Normalmente todo empieza con una pequeña bienvenida. Te dan una copa de vino para que vayas entrando en ambiente mientras explican las normas básicas del taller. Después te entregan el lienzo, los pinceles y las pinturas que vas a necesitar.

El monitor comienza explicando el cuadro que vais a pintar. Suele ser un modelo sencillo pero bonito, como un paisaje, un bodegón o una composición abstracta. Va mostrando los pasos de forma progresiva, dando tiempo a que cada persona avance a su ritmo.

Durante la sesión van sirviendo más vino. La idea es que vayas alternando entre pintar y beber, sin que ninguna de las dos cosas te quite el foco de la otra. Cada cierto tiempo el monitor pasa por las mesas para corregir o dar consejos personalizados.

Al final de la sesión te llevas el cuadro. Algunos locales te ofrecen la opción de dejarlo secar allí y recogerlo otro día, mientras que otros te permiten llevártelo directamente. El ambiente al terminar suele ser muy distendido, con gente enseñando sus obras y comentando cómo ha ido la experiencia.

Consejos prácticos para sacarle el máximo partido

Si vas a probar el art and wine por primera vez, te recomendamos ir con ropa que no te importe manchar un poco. Aunque suelen dar delantales, siempre hay riesgo de que caiga alguna gota de pintura.

Es mejor no ir con el estómago vacío. El vino se absorbe más rápido si no has comido nada, y quieres disfrutar de la sesión sin que el alcohol te afecte demasiado. Muchos locales tienen opción de picar algo durante la experiencia.

Si vas con un grupo de amigas, reserva con antelación. Las sesiones suelen llenarse, especialmente los fines de semana. También es buena idea elegir un horario que te permita llegar con tiempo y sin prisas.

Otro consejo que damos desde GirlsBarcelona es que no te obsesiones con que el cuadro quede perfecto. El objetivo principal es pasarlo bien. Si al final el resultado no te gusta del todo, siempre puedes usarlo como base para otra pintura en casa o guardarlo como recuerdo de la tarde.

Qué tipo de cuadros se suelen pintar

Los temas más habituales son paisajes urbanos, flores, marinas y composiciones abstractas. En Barcelona es frecuente encontrar sesiones donde pintan la Sagrada Familia, el Park Güell o vistas del mar, lo que añade un toque local a la experiencia.

También hay talleres temáticos. Por ejemplo, sesiones donde se pinta un retrato de una mujer, o donde el cuadro tiene un mensaje motivacional. Estos suelen atraer más a grupos que buscan algo más personal.

Lo interesante es que, aunque todos parten del mismo modelo, al final cada cuadro es diferente. El estilo personal de cada una, la forma de aplicar el color y los pequeños detalles que decides añadir hacen que el resultado sea único.

Algunas participantes prefieren las sesiones de pintura abstracta porque dan más libertad. En estos casos el monitor da indicaciones más generales y tú decides cómo combinar los colores y las formas. Suele ser una opción muy relajante.

Diferencias con otras actividades creativas

A diferencia de una clase de cerámica o de fotografía, el art and wine no requiere material caro ni compromiso a largo plazo. Es una actividad de una sola tarde que puedes hacer cuando te apetezca sin necesidad de comprar nada extra.

Comparado con ir simplemente a tomar algo, aquí tienes un componente creativo que hace que la experiencia sea más memorable. No es solo beber vino, es crear algo mientras lo haces.

Tampoco es como ir a una exposición o a un museo. Aquí eres tú la que crea la obra, no solo la que la contempla. Esa diferencia hace que muchas mujeres prefieran esta opción cuando buscan un plan activo pero no agotador.

En comparación con otras actividades de ocio nocturno, el art and wine tiene la ventaja de que puedes ir temprano y terminar a una hora razonable, sin que te deje cansada para el día siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Necesito tener experiencia en pintura?

No hace falta ningún conocimiento previo. Los monitores están preparados para explicar los pasos de forma clara y sencilla. La mayoría de las personas que van por primera vez nunca han pintado un cuadro antes.

¿Cuánto alcohol se sirve durante la sesión?

Suele haber entre dos y tres copas de vino por persona. La cantidad está pensada para que te relajes sin que el alcohol sea el protagonista. Si prefieres no beber, muchos locales ofrecen alternativas como zumos o agua con gas.

¿Puedo ir sola?

Por supuesto. De hecho, muchas mujeres van solas y terminan conociendo a otras participantes. El ambiente suele ser muy acogedor y el monitor suele facilitar las interacciones entre las personas.

¿Qué pasa si no termino el cuadro?

No hay problema. El objetivo no es terminar en un tiempo récord, sino disfrutar del proceso. Si te quedas con ganas de seguir pintando, algunos locales permiten quedarte un rato más o incluso volver en otro momento.

¿Es adecuado para un regalo o una despedida de soltera?

Es una opción muy buena para ambos casos. Para regalos funciona bien porque es una experiencia diferente y memorable. Para despedidas de soltera también suele gustar porque combina diversión, creatividad y un ambiente agradable sin ser excesivamente ruidoso.

¿Cuánto cuesta aproximadamente una sesión?

Los precios suelen oscilar entre 25 y 45 euros por persona, dependiendo del local, la duración y si incluyen algo de comer. Es importante comprobar qué está incluido antes de reservar.

Conclusión

El art and wine es mucho más que una tendencia pasajera. Es una forma diferente de pasar tiempo de calidad, ya sea con amigas, en pareja o incluso sola. En Barcelona hay opciones para todos los gustos y presupuestos, y la experiencia suele dejar un buen recuerdo.

Si estás buscando un plan que combine creatividad, buen ambiente y un toque de relax, merece la pena probarlo. Nosotras seguimos descubriendo nuevos locales y formatos, porque cada sesión tiene su propio encanto.

Sigue leyendo para descubrir todos los detalles